Pues me la la la pasé muy cheedisimo el fin de semana. Muy feliz como lombriz, ya era necesario abrazar al novio, darle besos y escucharle hablar de cerquita; compartir la botella de vino tinto y la caguama Indio y más tarde compartir la cobija verde de textura suavecita y divertida (tengo los dedos un poco conjelados).
Hasta los días eran más radiantes ni el sol me molestaba... La verdad, se siente bien extraño cuando tiene que partir de nuevo y entonces todo es como un juego que cambia, todo el contexto de mi vida cambia por completo, esa ausencia es demasiado profunda. Es que parece que mi vida se divide en 2 partes, una a su lado otra es cuando el vive lejos (bueno no tanto). Todo se vuelve dificil de explicar pero lo que es más fácil entender es como yo lo amo, es decir, ya se que lo amo; lo veo como se lava la cara sonrío como idiota digo: "puta!!! este tipo (mi novio) realmente me gusta iii me gusta lo quiero.
Hicimos varias cosas habituales, como salir a caminar, actividad que de verdad disfrutamos e irradiamos cuando la hacemos juntos; así que el domingo caminamos por Saltillo, ambos asombrados de la soledad de la ciudad... yupiiii las calles para nosotros!
Y por primera vez corté su cabello, tenía él mucho tiempo pidiéndome que lo hiciera, pero a mi me daba miedo regarla feo, al final me animé y el resultado no estuvo peor! jeje, de hecho estuvimos muy contentos porque soy la primera "estilista" que entiende lo que quiere.
Hoy... El Hoy llegó y ya sabía que era inevitable, nos soreprendió dormidotes y abrazados; después de mucho resistir y de que él se levantara y volviera a acurrucarse en mi una y otra vez , me levanté sintiendo aun un poco de su calor pero mezclado con los 9 grados de la mañana azul.
Almorzamos tacos mañananeros en compañía del amigo locoo; el sol se sigue mezclando con el frío, es 2 de Noviembre (hice calaberas para algunos de mis amigos) y las calles no son lo mismo de todos los días a las 8:30 am... ya siento además de frío la leve ausencia física-temporal.
Un trayecto largo a la central de autobuses, él en la parte trasera del auto yo de copiloto del amigo chido. Él pasa la mano por ese pequeño espacio lateral entre el asiento y la puerta, toma la mía, yo siento calor y el siente frío. No fue como otras despedidas, fue tajante, un beso rápido, un abrazo rápido, un "ve con cuidado", una mirada una sonrisa... un hasta luego con promesa de vernos en cuanto sea posible.
Tengo ganas de llorar, pero le dije que no lo iba a hacer porque son mas las razones para estar feli y tranquila, aunque mañana al amanecer sienta la diferencia que entristece mas que nada.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario