La vi por primera vez entre mucha gente,en la inauguración de alguna exposición en MARCO, hablando de arte y de conceptos abstractos, de la semiótica y filosofía. Posee una colosal boca jugosa, rosa y brillante que juega en compaz con sus ojos radiantes, alucinantes; una chica de cabello rebelde sin misericordia. Me la presentó un amigo en común, ella me sonreía y bailaba contenta, siempre canta canciones que todos olvidan y se fija en las cosas que otros no miran. Nos sentamos a tomar un café y juega con los servilleteros, los sobres de azúcar y leche en polvo, luego me mira, de nuevo sus ojos enormes y dulces se posan en mi cara que proyecta un semblante de asombro: que bonita es, pienso mientras me recomienda un moka frío, con galleta oreo... se lo saborea...
Eres un ángel, si mi gusto se inclinara hacia las mujeres seguramente tu serías mi tipo, pero de todos modos eres mi tipo, por eso estamos sentadas escuchando esta musica mientras compartimos el tinto que mi padre guardaba hace años. Luego leemos algunos textos al aire, prefieres Neruda, no recuerdo que poema era, solo recuerdo que te precipitabas en cada frase y al terminar me mirabas y te servías mas vino.
Luego el otro día corriste por las montañas, con flores en el pelo parecías de verdad un hada, con tu piel blanca y tu frágil andar, los pelos enredeados en tus orejas finas, tus manos gruesas raspando las rocas de las paredes y hablando nuevamente de filosofía y de política, queriendo irrumpir en los esquemas, tratando de corromper lo establecido sin que se noten tus movimientos, pasas desapercibida y luego me confiesas sentir dolor por la guerra, que te metiste debajo de la cama porque en la tv aparecieron imágenes de bombardeos.
Yo he escuchado comentarios de algunos que te han besado, después, el otro día entraste apresurada en mi habitación y me tiraste a la cama y me dijiste en secreto que
él te volvía loca, que en verdad lo aclamabas en el terreno físico, en la cama, a la hora de tener sexo, luego vi que te entristecías y noté algo de culpa, "creo que tendré problemas si sigo aferrandome tanto al sexo, pero no puedo dejar de pensar en ello" me confesaste inquieta. Yo te sonreí y te dije que no había problema, si el miedo era a que te llamaran puta, no habría porque tener pena, como si yo fuera tu hermana mayor te acaricié el pelo, te dije que ese es el insulto preferido de los hombres, te recordé el pecado original, luego te leí algunos textos de Hernán Migoya, de su libro
Todas Putas, te reíste.. te conté que el tipo este el año pasado tuvo un broncón en España, porque el título de su libro ofendía a las mujeres, que casi casi lo querían linchar... "pero como? si no es esa la verdad?" me miraste como niña ambiciosa de conocimiento. ajá, te dije "mejor ser putita de cuerpo que tener el alma corruptible, la diferencia esque tu y yo, hemos decidido y que nuestro cuerpo deja huellas en la cama pero aun seguimos sintiendo la misma pasión por la neblina del bosque y las flores en primavera".
Soy una joven mujer de 23 años
Soy una joven puta de 23 años.