
Presagios de primavera.
20 de marzo. Además de pensar en el cumpleaños número 25 de Mara, de paso bajar la mirada y pensar en Diego, salgo a la calle.
La tranquilidad de los días de asueto, me hace caminar lentamente, hasta el sol se ha demorado en salir hoy; mostrando sus filosos dientes.
Son pocas cuadras y de la mano, suave me toca el árbol, yo lo miro y nos quedamos inmóviles en el espacio de dos minutos, contemplándonos. No puede estar más inmóvil que en el instante en que las mariposas – monarcas – rasgan sus flores.
Voy a besarlo. Pienso.
Mi nariz, pequeña como la conoces, se acerca lentamente y sonrío al darme cuenta que no huele a hierro ni a plomo, ni a caca ni a chapopote. Es fresco.
Me acerco más, mis labios con su tronco que por dentro palpita. Voy a besarlo, pero el me besa primero.
En eso estábamos, cuando la dueña de la casa sale, nos sorprende. Camina hacia mi y se recarga en los barandales oscuros que aíslan su patio. Pienso que me va a reclamar; supongo que está un poco celosa.
Pero me sonríe y unas arrugas saltan de sus ojos.
- Esta lindo, tiene tanto tiempo que no florea tanto, y a pesar de lo que dicen, yo pienso que es un presagio, uno muy bueno.
Estoy sonrojándome, no es la dama; Es la respiración acelerada en mi nuca que él está provocando.
- Que dios la bendiga por amar la naturaleza
La amo
1 comentario:
siempre es bueno leerte
saber que posteas cuando no lo espero
como hoy que cumplio años Benito Juárez.
Q linda tarde, es como estar drogado, es como estar feliz
Te espero por acá preciosa :)
pero es que tengo que decir quien soy
un beso
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