jueves, marzo 29, 2007

DESENCANTO

1.
Tuve una cita en mi antiguo trabajo, para poder reincorporarme, no se si eso es bueno o malo. Entré y en la oficina las cosas seguían como siempre, como si yo nunca hubiese salido de ahí , solo que mi área de trabajo estaba limpia y ordenada, no era nada como yo la tenía , llena de papeles y post its de colores: rosa, violeta, azul.

2.
correr correr no quiero no tengo prisa mejor camino no me gusta correr con el sol en la frente con el polvo en los ojos odio correr

Si eres bueno o malo, si me miras y luego me ignoras y yo sueño… si corro y me canso y caminando me quedo pensando en las niñas de ojos curiosos que se asoman por la ventana o que contemplan desde su puerta los pasos.

Si olvido que guardé el celular en el auto y lo busco durante horas en mi cuarto; si olvido el cepillo si olvido las llaves mi suéter, tu ojos, si olvido tus ojos hago como que no se donde los dejé, y luego, mucho tiempo después los encuentro.

Si me duele la cabeza y me quedo esperando que aparezcas y vigilo la ventana como si de verdad fuera cierto. Hoy, ayer todos los días desde que nos conocimos sin saber nada de nosotros y después todo fue un desastre.

Si quiero irme a la playa de las montañas o las montañas me toman de nuevo por sorpresa si y sólo sí tú te quedas y no corres por que nunca te alcanzo, como una estrella, como el sol como las olas del mar abierto, lejanas, delgadas, lejanas.

Si y sólo si, tenemos: un caparazón de tortuga para protegernos del sol y nadar en la playa. Si y sólo si, somos las últimas células del universo. Si cantamos y nunca más nos miramos. Si no te miro y hago como que no existes como que nunca hubieras nacido y yo, tengo un amigo imaginario. Yo ó yo no soy la que existe ya.

martes, marzo 20, 2007

Terror nocturno

Sea por que llueve o por que hace calor y las ventanas estan abiertas pues ha entrado en mi habitación una inmunda cucaracha.
Entró volando, lo que aumenta mi terror, paseando además por el espacio del cuarto como si fuera muy bonita,con un vestido de gasa para llegar a la fiesta. La exhibicionista se paró en un extremo de la cortina, como un prendedor repugnante que la sostiene.

Ha vuelto a revolotear las alas y se mete dentro del armario. Yo la observo y siento tranquilidad de no verla más, aunque sepa que esta cerca.

Dos minutos después, reflexiono, creo que hay alguien que me está observando; entre las rendijas del armario la cucaracha de hinchado cuerpo rojizo me observa y mueve las antenas, sigue mis movimientos y me quedo una vez más paralizada; siento que, saldrá a atacarme.

Entonces quiero regresar al día en que nació, si, una obstinación a temerles. Fue por que una me besó en la boca. Igual volando llegó, se metió por la puerta de la terraza, en calurosa noche con sus alas abiertas como brazos deseando econtrar un cuerpo encotró el mío. La vi venir y sin poder mover mi gigantesco ser contra el suyo de insecto, se posó en mi boca, con sus fríos labios, enormes más enormes que yo entonces, rojos y violentos, apoderandose de mi escalofrío y desesperación.

No pude abrir la boca en una semana y a nadie pude contar mi terrorífica experiencia, sólo de verla corría y gritaba y ni su nombre decir, era una gran azaña hacerlo.

La mencioné hace unas horas, cuando veía las noticias en la televisión, estoy harta de ver las noticias, de leer los acontecimientos sobre la inseguridad y la violencia, las páginas teñidas de sangre y la sangre en la boca de los locutores, lectores y reporteros. En Tabasco. En Nuevo León. En Guerrero. En Sinaloa. En Tamaulipas.

Las cucarachas salieron, alguien, una mano insecticida, destapó la coladera y de repente todas han volado por el aire; las imagino a todas, cubriendo de rojo-café el cielo, el agua y la tierra... observando detrás del armario.

jueves, marzo 15, 2007

Si me miras te ignoro y no era yo la que te hablaba ni la que te soñaba cada noche, era otra, una enanita que vive en la imaginación de una mujer con alas de mariposa. No era yo, era la que se suponía debía ser, pero fue arrancada por otra, como las aves arrancan de la tierra a los gusanos.

Estaba ciega y no se había bañado por que no hay agua en su comunidad. Estaba enferma y sola. Lo que más lamentaba era el recuerdo de los rayos del sol filtrándose por las hendiduras del techo que calentaban su cama luego de una fría noche. Había pasado tanto tiempo dese ese resplandor que ahora sólo era un recuerdo.

...

jueves, marzo 08, 2007

Las Montañas son Solapadoras de mis deseos

Todas las tardes, presiono contra mi pecho exitado las plamas de mis manos que inutilmente tratan de controlar a mi precipitado corazón, el cual salta sobre mi piel con incansable deseo de correr hacia las montañas. Estás, con su temple de antiguos guardianes que el tiempo cubrió de musgo y de tierra, se vuelven testigos, solapando mi deseo y aquietando a la vez los torpes músculos cardiacos.

Montañas
guardianes ancianos
de musgo y tierra

Troncos y paja:
por las rendijas entran
Budas e insectos

Octavio Paz