martes, febrero 17, 2009



B.O.T.A.S.

Por fin, rayo, alcanzó a botas. Le dejó una pata fracturada y un rasguño en el abdomen.
Se perdió toda la tarde y nosotros no sabíamos si él estaba bien o mal, muerto por algún rincón o simplemente asustado ,(

Por la noche después de que rod y yo regresamos de la calle, botas estaba ya en casa, tendido sobre la cama con la pata hinchada, y el abdomen un poco sangrante. Su cara era de pocos amigos, tenía mucho dolor y por un momento pensé que había venido a morirse. Contradiciendo eso que dicen, de que los gatos de casa, se van a morir donde los dueños no los vean.

De inmediato vino el veterinario, y lo llevó al hospital. Por la noche me desperté, pense que botas no volvería a casa o si estaba exagerando o como por la noche a pesar de que siempre estamos durmiendo, la ausencia de botas pues era muy sentida... yo sabía que no andaba por ahí ruñiedo bolsas o jugando con las cosas que se caen al suelo. solo que no estaba y me sentí un poco mal.

Esta mañana fuimos por él, estaba más tranquilo, le pusieron una ferula en la pata y un yeso naranja brillante; tiene parte del abdomen rasurado tuvieron que ponerle tres puntadas en esa herida pero el veterinario dijo que no estaba tan mal. Lo que le preocupa a él y a nosotros es en realidad su pata. Tiene que estar 12 días con la ferula, pero Botas es muy inquieto y a pesar de que debe guardar reposo, dudo mucho que este gato vaya a ser tan obediente. Se que se siente extraño y que no le gusta andar con la ferula... anda por la casa como si tuviera unos tacones, hace un ruidito por donde pasa.

La ferula tiene que estar 12 días, si no se infecta la herida, todo estará bien, pero si se infecta, pues tendrían que cortarle su pata.

Se que será dificil para botas aguantar tantos días, para nosotros también por que estamos acostumbrados a su independencia y ahora tenemos que estar atentos de que no salte por los muebles y de las ventanas como le gusta. Cuando tengamos que salir, irremediablemente tendrá que quedarse en la jaula. Lo que tampoco le gusta mucho.

Anoche. Después de que Botas llegó, Rod, salió a charlar con el dueño del perro... esta situación es algo confusa, y delicada por que se trata del vecino. Nosotros en realidad no culpamos al perro, aunque hemos visto al vecino aventarlo a los otros gatos, a los callejeros; yo lo he visto, aventar el perro a botas cuando este se encuentra dentro de casa y está la reja de por medio, esa vez el perro moría de coraje por que no podía alcanzarlo. NO hice nada, quiza debí decirle que estaba viendo lo que hacía.

El veterinario, quien es muy amable y parlanchín nos dijo que el ha conocido personas que no han tenido buena suerte cuando tratan mal a los gatos, dijo que no sabe si ha sido coincidecia, pero que por eso el siempre procura respetarlos. Nosotros no le deseamos mal al vecino y al perro pues menos, aunque sea doverman, y parado mida más de 1.50m

Botas trata de dormir. Mira por la ventana, se que está triste por que estos días perderá la libertad que tanto le gusta, perseguir pajaros, tirarse en el jardín y saltar por las bardas, entre otras cosas.

martes, febrero 10, 2009

Mientras espero. Me dedico a cantar cuando me baño!